Cómo funciona la producción de nieve artificial

La nieve es recibida a finales de otoño “como agua de mayo” en todos los centros de esquí. Sin este medio natural, las pistas se quedan sin la materia prima que permite su funcionamiento obligándose a cerrar y con ello decir adiós a su principal sustento. Por ello, cuando el bien preciado en forma de copos escasea, conviene tener preparados los cañones de nieve y los filtros industriales estáticos cuyo encendido tiñan de blanco igualmente haga sol o esté totalmente despejado las estaciones donde se practica este invernal deporte.

 

Imagen: lugaredenieve.com

 

El impacto de la industria del esquí

Para darnos cuenta de la vital importancia de la producción de nieve o del mantenimiento de la natural en las estaciones, sólo tenemos que hacer números y atender a los 30 millones de euros por temporada que facturan emblemáticas estaciones españolas como las pirenáicas Baqueira-Beret y Formigal o la granadina Sierra Nevada, aunque aún lejos del más del doble de facturación (70 millones) que posee la estación de esquí más potente de Europa, la francesa Chamonix que acoge al emblemático pico alpino del Mont Blanc.

En términos de empleo, instructores de esquí, remonteros, especialistas en conducción de remontes, pisteros (mantenimiento de pistas), conductores de máquinas pisapistas y personal de servicio son algunas de las profesiones que gracias a este “oro blanco” ocupan un total de 60.000 empleos.

 

Cómo conseguir nieve artificial

¿Y cómo mantener esta maquinaria de creación de empleo y riqueza perfectamente en marcha? Asegurando la constante presencia de nieve, que si no es posible gracias a las inclemencias meteorológicas, se puede conseguir mediante cañones de producción.

Estos cañones funcionan mediante la creación de una corriente de aire de gran velocidad que unida a un caudal de agua que se lanza simultáneamente, produce una dispersión de ésta en pequeñas gotas.

Al fluir aire y agua a gran velocidad con unos grados de humedad determinados, se produce un enfriamiento por convección, evaporación y liberación de energía en la misma proporción que ocurre en la atmósfera produciendo la caída de nieve, trasladándola de forma artificial al suelo terrestre.

Diferencias con la nieve natural

Para responder a la pregunta de las diferencias entre nieve artificial y nieve natural, debemos tener en cuenta primero que realmente, la nieve artificial es nieve real. Es decir, cambia el procedimiento de su aparición, simulándolo en la tierra en vez de esperando que se produzca en la atmósfera como hemos visto, pero no su composición, la cual es la misma en los dos casos.

Por ello, no deben existir diferencias con la nieve natural: las dos son copos de agua cristalizada. Lo que sí que se puede percibir y controlar es en la medida en la que aparece: si con mayor o menor humedad.

La nieve con menor humedad, es decir, con menor cantidad de agua (denominada como nieve seca), es preferible por los esquiadores al aportar un mejor deslizamiento, aunque la nieve con mayor cantidad de agua es más útil al cubrir una mayor extensión de terreno y servir mejor de base

Tratamiento idóneo de la nieve artificial

Lo ideal para una pista de nieve artificial sobresaliente es que en un principio los cañones emitan nieve con gran volumen y pesada que sirva para la obtención de una base de tamaño considerable, a la cual después se le puede añadir con cierta frecuencia nieve seca y ligera que mejore las condiciones del esquiado.

La temperatura media y la frecuencia de aparición de nieves naturales serán otros de los factores por los cuales podamos incrementar o disminuir la producción de la deseada nieve seca.

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