Cómo mejorar la calidad ambiental de nuestro hogar

El término de calidad ambiental es algo que asociamos normalmente a la industria. El tratamiento adecuado de sus residuos, el desprendimiento de contaminantes diarios a través de nuestros vehículos personales y de transporte son causantes de una atmósfera contaminada y peligrosa que puede afectar a nuestro ecosistema, y por tanto, a nosotros.

A través del aire, hongos, bacterias, insectos y también los pelos de nuestras mascotas puede acumularse en nuestros hogares empeorando nuestra calidad ambiental dentro de nuestro hogar. Por tanto, no solo debemos preocuparnos de que nuestro entorno de trabajo sea el mejor adecuado para nosotros, sino también nuestro hogar. Este tipo de contaminación dentro del hogar puede ocasionar alergias o enfermedades respiratorias, sobre todo en niños que están desarrollando poco a poco sus órganos, o en mayores, mucho más sensibles a cualquier cambio externo, por lo que la importancia de la calidad de aire interior es esencial.

 

Calidad del agua que bebemos

Aunque en un mundo desarrollado es difícil encontrar un hogar con agua contaminada, en España se producen unos 1000 casos anuales de Legionella, una agrupación de bacterias Gram negativas. Esto hace que análisis y auditorías sobre la calidad del agua en nuestros hogares, oficinas e industrias sean cada vez más controlados y necesarios, ya que una infección por Legionella puede ocasionar problemas respiratorios como la neumonía.

 

En los hogares, es difícil que esto ocurra. Sin embargo, en muchas ocasiones un agua dura rica en calcio puede ocasionar enfermedades como las piedras en los riñones debido a la acumulación de cal, por lo que su filtración en jarras con filtros especiales o mediante carbón activo puede ser una buena solución para mejorar la calidad del agua dentro de nuestro hogar.

 

 

Deja respirar a tu hogar

Una ventilación adecuada de tan solo 15 minutos al día basta para renovar el aire de nuestras habitaciones. Con ello conseguiremos que nuestra calidad del aire mejore y evitaremos la acumulación de humedades y de hongos, nocivos para la salud.

Además, a la hora de ventilar tendremos que tener en cuenta la estación del año. Como no ventilar en horas tempranas cuando es primavera debido a las alergias o en hora punta cuando hace demasiado calor, ya que conseguiremos el efecto contrario. Si resides en una zona muy transitada por vehículos o existen obras alrededor, evita también las horas más probables de que entre polvo en tu hogar.

 

Haz una limpieza exhaustiva a tus colchas, colchones y sofás

Unos de los focos más probables de contaminación se dan en nuestros lugares preferidos para descansar: los colchones, sofás y ropa de cama Son uno de los sitios más probables donde los ácaros proliferan y a la larga ser los causantes de alergias. Lavar las sábanas y colchas a temperaturas superiores a las 60ºC o con aire caliente en el caso de los colchones, ayudará a que los ácaros desaparezcan y evitaremos su inhalación.

Además, el uso de aspiradoras es muy recomendable ya que al contrario que un cepillo evitará que las partículas de polvo se esparzan por el resto de la casa y se acumulen en todos los rincones.

 

 

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